Hoy, hemos sujetado unos petos de ladrillo con ayuda de unas correas fabricadas en obra.El peto se encontraba completamente fisurado y con peligro de desprendimiento, por lo que se decidió hacer unas correas que traspasasen el muro y pudieran sujetar la escuadra del mismo, de esta forma se impediría que pudiera caerse a la vez que se limita el movimiento y la ampliación de la fisura.
Una vez sujeto se procedió a sanear la grieta dejándola limpia de impurezas y de restos de mortero para así poder sellarla por el interior y el exterior del muro con masilla de poliuretano.